Plantas orgánicas, definición

Todas las plantas necesitan elementos minerales para desarrollarse. Estos elementos nutritivos los toman desde las raíces al mismo tiempo que el agua. La falta de elementos basta para limitar el crecimiento de la planta.

Autor: Kamelia-Pixabay
Autor: Kamelia-Pixabay

El ciclo de elementos nutritivos

Durante la fotosíntesis, la planta utiliza el carbono y el oxígeno proporcionados por el gas carbónico del aire. El agua tomada del suelo por las raíces, además de sus múltiples funciones en la fisiología vegetal, aporta hidrógeno y oxígeno y elementos minerales. El azote se toma así del suelo prácticamente en forma de nitrato.

La única excepción es que las legumbres absorben directamente el azote del aire contenido en el suelo, a través de bacterias situadas en sus raíces. Una hectárea de trigo absorbe diariamente 2 kilos de azote, 6 kilos de potasio y un kilo de fósforo, al igual que azufre, calcio, magnesio y oligoelementos. Ciertamente, un centenar de elementos han sido descubiertos como estando presentes en las plantas, pero solamente una veintena de ellos están considerados como verdaderamente indispensables.

Todas las plantas necesitan nutrientes para desarrollarse. Sin embargo, los suelos son incapaces de proporcionar, sin aporte complementario, los ingredientes necesarios para la producción actual de bienes alimenticios. Por lo tanto, es indispensable aportar al suelo cultivado materias fertilizantes. Los suelos pueden así, a largo plazo, nutrir a las plantas que serán consumidas por los animales y los humanos.

El azote

El azote juega un papel esencial en la síntesis de la materia viva a partir de la materia mineral. Se trata de uno de los constituyentes de la clorofila que gestiona la operación fundamental de la fotosíntesis. El azote mineral está formado en la planta en aminoácidos y luego en proteínas indispensables para la alimentación de animales y del hombre. En efecto, los animales no pueden absorber ni el azote del aire, ni directamente el azote mineral. Son las plantas las que proporcionan en forma orgánica la mayor parte del azote necesario.