Nueva York: marcha por el etiquetado de OGM’s

Foto: cortesía de © Walter Quirtmair | Dreamstime.com

El próximo 1ero de octubre, los ciudadanos estadounidenses protagonizarán una histórica marcha que partirá de la ciudad de Nueva York y culminará en la Casa Blanca, en Washington D.C. El recorrido terminará el 16 de octubre. La demanda: exigir al gobierno estadounidense el etiquetado obligatorio de todos los productos que contengan ingredientes transgénicos u Organismos Genéticamente Modificados (OGM’s).

En el sitio de la marcha, www.right2knowmarch.org, se puede leer una invitación abierta para todos aquellos que estén interesados en cuidar su salud, llevar una alimentación saludable y libre de riesgos. El nombre de la marcha es “Right2Know”, o derecho a saber, en español. Y es que pocas personas en Estados Unidos –y en el mundo- están en desacuerdo con que es derecho de los consumidores saber qué contienen sus alimentos.

Tenemos el derecho a elegir productos saludables para nosotros y para nuestras familias. Sin embargo, si los gobiernos no reglamentan el etiquetado de productos transgénicos, que pueden no ser seguros, resulta bastante difícil lograrlo. Como ya hemos dicho en repetidas ocasiones, la mejor opción por el momento (mientras presionamos para que se etiqueten los OGM’s) es consumir la mayor cantidad posible de productos orgánicos.

Pero, ¿cuál es el problema con los Organismos Genéticamente Modificados? Si están en el mercado, es seguramente porque son inofensivos. Aunque este argumento suena lógico, y debería ser real, por desgracia los gobiernos de los países no siempre resguardan la salud de los ciudadanos, pues los intereses de las empresas que comercializan estos productos son más importantes para ellos.

Los OGM’s dañan nuestra salud, el medio ambiente y la economía de los granjeros locales y de sus familias. Estudios científicos serios han demostrado ya los efectos adversos de estos productos y, sin embargo, continúan vendiéndose en los supermercados. Tal parece que la única solución, si verdaderamente nos interesa nuestra salud y la de los seres que amamos, es tomar el asunto en nuestras propias manos. Esta marcha organizada por los consumidores es un gran ejemplo a seguir.