Ropa ecológica

La “moda eco” se impone en todos los ámbitos de nuestras vidas. En los últimos años, la búsqueda de métodos ecológicos sobrepasó los límites de la alimentación y hoy podemos encontrar una corriente “ecológica” en todas las actividades. La ropa no escapa a esta forma de cuidar nuestro planeta y por eso, son cada vez más las marcas y diseñadores que cuidan el medio ambiente con sus colecciones.

El concepto de “ropa ecológica” es mucho más profundo de lo que se cree. No sólo se trata de evitar los tejidos sintéticos y apostar por las fibras naturales como el bambú, el algodón o el lino, sino que se busca respetar el medio ambiente y los derechos de las personas involucradas en la producción.

A menudo se confunde ecológico con natural. No todo lo que proviene de la naturaleza, como puede ser el algodón o el lino, puede ser considerado ecológico. Hoy en día se recurre con frecuencia a la producción intensiva, lo que resulta muy perjudicial para el suelo. No se respeta la capacidad de la tierra, los tiempos y la rotación de cultivos necesaria para que el suelo continúe siendo fértil. Esto hace que luego de un tiempo de producción las zonas pierdan todos sus nutrientes y se vuelvan prácticamente estériles sin posibilidad de recuperación. Además, para mejorar los resultados, evitar las plagas y hacer a los cultivos más resistentes suelen utilizarse productos químicos muy poderosos que continúan en impregnados en las fibras.

Para que una prenda sea considerada ecológica debe estar realizada a partir de materias primas que provengan de cultivos orgánicos (sin pesticidas, fertilizantes químicos, etc.) y los tintes para el teñido también deben ser de origen natural. Esto permite obtener un producto que produce una menor contaminación al medio ambiente y que provoca menos efectos adversos en los consumidores. En general se suele colocar algún tipo de distintivo en las etiquetas que indican la calidad de la prenda y la certificación que posee.

Los beneficios de utilizar prendas ecológicas no sólo se relacionan con el cuidado del planeta. El uso de telas no tratadas orgánicamente resulta perjudicial para las personas que pueden sufrir de reacciones a los productos con los que se trataron las fibras desde el momento de su cultivo. En el caso de los bebés y niños, principalmente, puede traer una serie de problemas a la piel. Al absorber directamente los químicos, los pequeños suelen desarrollar alergias con más frecuencia. La ropa ecológica no hace daño, ya que todos los componentes son de origen natural y no son tratados con ningún tipo de químico que pueda ser agresivo para el organismo.

A pesar de todos estos aspectos positivos, la ropa ecológica aún no es masiva y suele resultar muy costosa. Aunque algunas tiendas y diseñadores ya ofrecen colecciones exclusivas de ropa ecológica, no es fácil conseguir todo tipo de prendas de estas telas. En general se pueden conseguir por Internet, en ferias de diseño o en “circuitos ecológicos”. Si quieres producir tu propia ropa, conseguir telas orgánicas puede resultar una tarea muy complicada y costosa. La falta de una red comercial planificada que pueda abastecer la demanda de un número cada vez mayor de consumidores es un verdadero problema.

El precio también es un inconveniente debido a que se utiliza un método de producción diferente, que requiere más trabajo y cuidado.

5 Comments

  1. nicole.. 21/11/2010
  2. Mauro 07/01/2011
  3. ingrid daniela beltran otalora 30/04/2012
  4. ingrid daniela beltran otalora 30/04/2012
  5. Maria N Flores 13/06/2012