La producción ecológica hace frente a la crisis en toda España

En unos momentos realmente duros en los que la palabra “crisis parece acechar en cada conversación, en el que España cuenta con más de cinco millones de parados, hay un sector que empieza a despuntar, haciendo frente a esta situación de crisis con originalidad y, sobre todo, con mucho esfuerzo y trabajo. Hablamos de los productores ecológicos, aquellos agricultores y ganaderos que tienen como forma de trabajo el respeto al medio ambiente y la consecución de alimentos sanos y orgánicos, libres de tóxicos, con toda la calidad que eso conlleva.

Parece que los consumidores están comenzando a ver la auténtica diferencia que hay entre los productos orgánicos y los demás productos “naturales”. Y es que comer sano hoy en día es complicado si no acudimos a estos agricultores y productores ecológicos, que son los que de verdad se esfuerzan por ofrecer productos sanos y de calidad. Ese esfuerzo se ve recompensando con el despunte del sector ecológico dentro de la agricultura, que ha crecido bastante en algunas comunidades como Murcia o Castilla y León, aún a pesar de no contar con tantas ayudas como merecen.

El creciente interés de la sociedad por los productos orgánicos no solo se comprueba en esa subida de ventas, algo realmente espectacular teniendo en cuenta el momento en el que nos encontramos. También comienzan a ser cada vez más comunes las ferias y encuentros relacionados con este sector ecológico, en toda nuestra geografía. Ya no solo son algunos puestos en las típicas ferias ganaderas o agricultoras, sino que tienen sus propios eventos propios, que aglutinan a muchos curiosos y seguidores de lo que ya se puede considerar casi una filosofía de vida.

La agricultura ecológica ha demostrado ser una alternativa más que válida en un sector que las pasa canutas cuando las subvenciones comienzan a escasear, y es posible que esto conlleve, por fin, un mayor interés por parte de los propios agricultores tradicionales, en pasarse a lo ecológico para conseguir subsistir en un momento tan complicado como el actual.