Bajar de peso… sin morir de hambre
Solemos creer (pues asà nos lo han enseñado) que para encontrar nuestro peso ideal debemos, prácticamente, dejar de comer. ¿No es as� En realidad, se trata de un engaño. ¡Nuestro cuerpo necesita de nutrientes para mantenerse sano y en forma! Lo que sà debemos hacer es aprender a comer de manera saludable, es decir, cambiar nuestros hábitos de consumo. Aunque ello signifique hacer algunos sacrificios…
Para que nuestro cuerpo se encuentre sano y balanceado –y por lo tanto, en su peso ideal- es necesario que sigamos algunas reglas. Primero que nada, debemos consumir alimentos que nos provean de los nutrientes necesarios, esto es proteÃnas, minerales, vitaminas y carbohidratos. Para esto, necesitamos consumir con regularidad granos y cereales, vegetales y frutos frescos, semillas y legumbres y proteÃnas.
Asimismo, al mismo tiempo que aumentamos nuestra ingesta de vegetales, es importante que disminuyamos considerablemente el de grasas animales, sobre todo carnes rojas y quesos y el de azúcares refinadas, que se encuentran en casi todos los postres modernos. ¡Pero no suframos! Podemos preparar los propios, igual de deliciosos y nada engordativos. Debemos disminuir también nuestro consumo de alcohol y alimentos preparados… recordemos que lo natural siempre es mejor para nuestro organismo.
Bajar de peso, y sobre todo adelgazar barriga no es tan difÃcil después de todo: sólo se requiere constancia, disciplina y fuerza de voluntad –los tres elementos clave a la hora de bajar de peso. Y, por supuesto, no olvidemos el ejercicio: si no hacemos ni pizca de ejercicio, de poco servirá que llevemos una dieta saludable. Es indispensable que realicemos actividad fÃsica cuando menos durante 25 a 30 minutos diarios. Salir a caminar sin duda es la mejor opción.
Asà que, secreto desvelado: para bajar de peso lo mejor que podemos hacer es acostumbrarnos a comer de manera saludable, sin alimentos enlatados, azúcares y harinas blancas, alcohol y exceso de grasas animales, hacer ejercicio con regularidad y ¡listo! Veremos cómo nuestro cuerpo cambia para bien.
