Manzana criolla mexicana: especie en extinción

Foto: cortesía de © Magdalena Zurawska | Dreamstime.com

Hoy día, los supermercados se encuentran inundados de productos importados. Esto tiene una explicación: el Tratado de Libre Comercio (TLC), un “convenio” que permite a otros países, como Estados Unidos y Chile, enviar millones de productos a nuestro país a un bajísimo costo. Cabe mencionar que la mayoría de dichos productos contienen altos niveles de pesticidas y muchos de ellos son transgénicos. Además, debido a su producción masiva, son más baratos y la que gente prefiere comprarlos a los productos nacionales, dejando en la quiebra a miles de productores locales.

Un caso emblemático es el de la manzana criolla mexicana. Esta variedad producida en Puebla, con su característica piel rallada, tiene un sabor inigualable. Sin embargo, en la actualidad resulta prácticamente imposible hallarla en los supermercados, mismos que sólo comercializan variedades estadounidenses como la Golden Delicious y la Washington –ésas que parecen que están hechas de cera.

Esta situación ha hecho que muchos manzaneros del estado de puebla, para quienes el cultivo de la manzana criolla es una herencia familiar, se vean forzados a dejar de producir la riquísima (y natural) variedad mexicana y a sustituirla por la variedad transgénica norteamericana.

Sobra decir que las manzanas criollas nacionales son de mucha mejor calidad que las extranjeras. Los campesinos que las producen aún emplean métodos tradicionales respetuosos de la naturaleza; no las saturan de químicos dañinos para el cuerpo ni modifican sus genes para convertirlas en “súpermanzanas”. Si miramos una manzana criolla, podemos incluso notar que contiene algunas imperfecciones producidas por el entorno. ¡Qué mejor garantía de calidad!

Las manzanas criollas aún pueden encontrarse en mercados y tianguis, donde los productores aún tienen la posibilidad de vender sus productos. Una buena forma de apoyar la producción local y orgánica es acudir a dichos mercados sobre ruedas. En ellos podemos comprar directamente de los productores, y beneficiamos así a la salud, al medio ambiente y a la economía de nuestros paisanos.