Cómo tener un pelo perfecto: 5 trucos de expertos

Independientemente de la textura, color o estilo, casi todas queremos un cabello que parezca que ha sido arreglado, peinado y perfeccionado por un profesional de peluquería a diario, ¿verdad?

Pero si tu apretada agenda no te permite dedicarle tiempo o prefieres pasar esos 20 minutos extra en la cama cada mañana, en vez de esperar a que tu acondicionador haga su magia, o lidiar con las planchas, deberías leer esto. En este post te explicamos los mejores trucos sobre cómo tener un pelo perfecto naturalmente.

Hemos hablado con expertos en peluquería y nos han dado las cinco claves para lograr una melena más manejable y sana, ¡adiós a los Bad Hair Days!

1. ¿Cada cuánto hay que lavarse el pelo para que esté sano?

La empresa consultora Mintel (Reino Unido) reveló que el 33% de las mujeres que han cambiado sus hábitos a la hora de lavarse el pelo lo hicieron por miedo a dañarlo.

¿Sabes con qué frecuencia debemos lavar nuestro cabello? Básicamente, los expertos en esta industria argumentan que menos es más.

Lavar el cabello en exceso puede dañarlo, especialmente si hablamos de un pelo sensible, teñido, que se ha sometido a algún tratamiento químico o que es seco por naturaleza.

Cuando lavas tu pelo a diario, eliminas los aceites naturales y proteínas que éste necesita para mantenerse sano y fuerte.

Lo más aconsejable es tratar de limitar su lavado a 3 veces por semana, aunque esto también depende de cada tipo de cabello. Por ejemplo, el pelo grueso y rizado puede aguantar varios días sin lavarse, ya que suele tener cierta tendencia a ser seco. En cambio, el pelo liso se engrasa con más facilidad. Es importante conocer bien tu tipo de cabello y utilizar productos especializados.

Recuerda, el champú en seco es tu amigo

Si eres propensa a tener el cabello graso, deberás utilizar un poco de champú en seco entre los lavados para retirar el exceso de grasa.

Hay que tener cierto cuidado con esto y no volverse dependiente del champú en seco (que sería el otro extremo) ya que puede llegar a acumularse en el cuero cabelludo y obstruir los folículos capilares, impidiendo que el cabello crezca.

Si realmente te cuesta pasar más de un día sin lavarte el pelo, recuerda que hay ciertos peinados que se ven mejor cuando el cabello no está recién lavado, como las trenzas, los moños y los recogidos informales, que son excelentes para esos días de lavado intermedio.

2. Protege tu cabello del calor

Existen diversos factores que pueden dañar el cabello, como los rayos solares, las planchas de pelo y hasta el secador más fiable, por lo que es importante dar a tu pelo tanta protección como sea posible.

Los estilistas recomiendan utilizar un protector de calor siempre que sequemos nuestro pelo en casa o vayamos a utilizar planchas o rizadores. De esta forma, evitaremos que se vuelva quebradizo y que las puntas se quemen.

Evita pegar el secador directamente sobre tu pelo, ya que alcanza temperaturas que pueden causar un daño que solo un corte de pelo pueda solucionar. Como prueba, puedes poner el secador a la misma distancia de la que habitualmente pones el cabello. Quema, ¿verdad? ¡pues tu pelo sufre lo mismo cada día!

3. Consigue el acabado perfecto

Un cabello bien preparado durará al menos un par de días bien peinado (dependiendo también de cada tipo), y algunos productos te pueden ayudar a prolongar la vida de tu look.

Es importante mantener el ‘estilo’ de tu cabello para que se vea bien con el paso de los días. Los expertos estilistas recomiendan realizar pequeños cambios que te puedan ayudar a prolongar tu Good Hair Day, por ejemplo, llevarlo al natural el día 1, peinarlo un poco el día 2 y recogerlo en una fabulosa cola de caballo el día 3.

Conseguir que tu pelo se vea bien sin pasar por manos expertas no es tan complicado como parece si se invierte en buenas herramientas.

Truco de experto: comienza volteando la cabeza y sacude el cabello mientras te lo secas. Cuanto más te muevas, más volumen obtendrás. Una vez esté seco al 80%, voltéalo de nuevo para volver a la posición normal y alisar, centrándote en las puntas.

Los 3 últimos centímetros son clave: mueve el cepillo y el secador hasta el final de cada mechón. Tómate tiempo para realizar este paso, ya que marcará la diferencia.

Vale la pena invertir en un buen cepillo que, aunque resulte más caro que uno convencional, durará para siempre si se cuida bien.

5. Utilizar el acondicionador de forma correcta

Un buen acondicionador es crucial para todos los tipos de cabello, ya sea rizado, liso, ondulado, seco o tirando a graso.

Para el pelo rizado, por ejemplo, será necesario utilizar un acondicionador en profundidad: un acondicionador de dos minutos no es suficiente en estos casos. Los acondicionadores en profundidad aportan hidratación y fuerza (proteína) al cabello.

Los expertos estilistas recomiendan aplicar calor en el cabello mientras se utiliza el acondicionador, ya sea con una toalla o gorro de plástico o con ayuda del secador.

Para asegurarse de que el cabello realmente absorbe el acondicionador, es importante secar previamente el pelo con una toalla justo después de aplicar el champú, ya que el exceso de agua hace que éste no penetre lo suficiente en el cabello (si tienes poco tiempo y no puedes utilizar la toalla, escurre bien tu pelo para eliminar el exceso de agua).

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