Tofu, regalo de Oriente

El Tofu o queso de soya es un alimento originario de Oriente consumido desde hace miles de años. Se elabora a partir de los granos de soya; la leche que se obtiene de éstos, también consumida ampliamente, se cuaja y se presiona en bloques blancos y suaves. El Tofu tiene un sabor sutil y suele marinarse para adquirir otros sabores; puede utilizarse en platillos dulces o salados. Asimismo, su consistencia es variable: puede ser muy suave, firme o extra firme.

Hoy día, el Tofu se consume también en Occidente, y es la fuente principal de proteínas en la dieta de muchas personas. Lo consumen quienes llevan una dieta libre de lácteos o, simplemente, desean llevar una alimentación saludable.

Un alimento nutritivo

El Tofu es una excelente fuente de proteínas vegetales. Contiene altos niveles de calcio, magnesio y hierro y, al mismo tiempo, muy pocas calorías y grasas.

Aquí una lista de los principales beneficios que aporta su consumo:

  • Contiene proteínas de excelente calidad y los 10 aminoácidos esenciales.
  • Es más digestivo que los alimentos animales ricos en proteínas, como la carne, los huevos o la leche.
  • Ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
  • Contiene abundante lecitina, buena para el colesterol y la memoria.
  • Aporta más calcio y minerales que la carne.
  • No contiene conservantes, colorantes ni químicos.
  • Por su contenido de calcio, es muy aconsejable en la menopausia.
  • Es muy adaptable: con él puede elaborarse cualquier platillo.

El Tofu puede encontrarse en tiendas naturistas, tiendas de productos orientales o incluso en el supermercado, donde se vende empacado al vacío. También puede elaborarse en casa, aunque el proceso resulta algo complicado. Para conservarlo en buen estado, una vez abierto se recomienda colocarlo en un recipiente con poco agua, taparlo y refrigerarlo.